El flamenco, historia, palos y protagonistas
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Silverio Franconetti (y IV)

En cuanto a la serrana, la figura de Silverio aparece como su máximo creador y divulgador. Es un palo que ya Estébanez Calderón cita en sus "Escenas Andaluzas" (1847). Silverio las incorpora a su repertorio alrededor de 1870. Se habla de la "serrana de Silverio" en el ambiente flamenco de aquella época. Entre las serranas que "Demófilo" atribuye al repertorio de Silverio figura la siguiente:

Yo crié en mi rebaño
a una cordera
de tanto acariciarla
se volvió fiera.
Que las mujeres,
de tanto acariciarlas,
fieras se vuelven.

Ya hemos dicho que Silverio fue un cantaor de los llamados "enciclopédicos"; hacia todos los cantes y, además, como un verdadero maestro. Por tanto al igual que las ya mencionadas siguiriyas, soleares y serranas, también la aportación de Franconetti fue notable en cuanto a polos, cañas, jaberas, rondeñas, malagueñas e, incluso a los cantes sin guitarra.
Demófilo en su obra nos dice, refiriéndose a Silverio, que "es hoy, según la opinión general, uno de los mejores cantaores que hay en España, especialmente en su género que es la siguiriya gitanas y polos y cañas". En opinión de Blas Vega, en las décadas de 1870 a 1890, la caña y el polo se vieron afectados por modificaciones y aportaciones personales, algunas de ellas atribuidas a Silverio, incluso el orden en el cante de estos dos palos, que hasta esa época se cantaban seguidos o en una misma función, dejaron de interpretarse juntos, para romper la monotonía al ser escuchados, en razón a ser cantes tan parecidos. Por otra parte, Silverio contribuyó, asimismo, a fijar ciertos tonos musicales que faltaban a la caña. Fernando el de Triana cita como caña del repertorio de Silverio la siguiente:

El que siembra en mala tierra
qué fruto espera cogé
que el trigo se vuelva piera
y no puea prevalecé.

En cuanto al polo, Fernando el de Triana, en su famoso libro, recoge la siguiente letra, que la sitúa dentro del repertorio de Silverio:

En Carmona hay una fuente
con catorce o quince caños,
con un letrero que dice:
¡Viva el polo sevillano!

Generalmente, cuando se escucha este polo, el último tercio tiene la siguiente expresión: ¡Viva el polo de Tobalo!, pero Silverio lo cantaba tal como se ha recogido anteriormente y se le ha llamado polo sevillano o polo natural, en contraposición al polo de Tobalo.

Finalmente, también ejerció influencia la personalidad artística de Silverio en el desarrollo y evolución de las jaberas y rondeñas, ya que fueron cantes que también hizo a la perfección el maestro. Fernando el de Triana recoge en su libro como jabera del repertorio de Silverio la siguiente:

Los lamentos de un cautivo
no pueden llegar a España,
porque está la mar por medio,
y se convierten en agua.

La huella dejada por Silverio con relación a los cantes sin guitarra, al parecer de los especialistas, ha sido más superficial que la dejada en los demás estilos. No obstante, la trayectoria artística de esta figura del cante hace pensar, con fundamento, que hizo estos palos, y siempre con la misma maestría y seguridad como lo había hecho con los demás estilos. Blas Vega nos dice a este respecto en su trabajo "Las Tonás": ".......en la época de Silverio se hablaba de las "diecinueve tonás". Parece ser que Silverio Franconetti, el cantaor sevillano, las interpretaba, y que fueron conservadas después por el último gran especialista de los cantes sin guitarra, don Antonio Chacón".

A la figura de Silverio Franconetti va unida la polémica originada, básicamente, a mediados del siglo pasado, a raíz de la aparición del libro de Ricardo Molina y Antonio Mairena "Mundo y formas del cante flamenco". Se3 trata de situar al cante flamenco en sus fuentes, en sus orígenes, o dicho de otro modo, si lo que hoy se llama cante flamenco nació en el seno del pueblo gitano. En el citado libro, los autores defienden que el cante de Silverio es de procedencia gitana, que su arte se forjó a través de lo que le enseñó El Fillo, lo que aprendió en las fraguas de Morón, y , más tarde, lo que recogió en el rescoldo gitano de Triana.

No es esa la opinión de otros autores, entre ellos Blas Vega, quién apoyándose en lo que él considera realidad del arte andaluz a mediados del siglo XIX, opina que las fuentes del cante de Silverio no fueron exclusivamente gitanas. El cante andaluz, según este autor, en los tiempos de Silverio era algo más amplio ,que el cante gitano. Según Blas Vega "....Silverio salvó gran parte de lo bueno que quedaba del cante gitano, lo engrandeció de forma insospechada y creó bases y contenido artístico de un nuevo género literario-musical, que, de no ser por él, probablemente se hubiese perdido." Y añade: "Gracias a Silverio y a los cafés cantantes hoy podemos escuchar, escribir y hablas de flamenco". Un siglo antes Demófilo ya había dicho que el creador del género flamenco era Silverio y al arte flamenco nos lo presenta como una "mezcla de elementos gitanos y andaluces", de ahí que este cantaor, además de revalorizar los cantes gitanos unió a ellos otros cantes netamente andaluces, en perfecta integración de estilos, dando como resultado lo que hoy se llama cante flamenco. Y eso sólo pudo llevarlo a cabo una persona que a sus extraordinarias cualidades artísticas unía una gran inteligencia. En conclusión , parece ser que Silverio no fué, como se ha dicho, únicamente un reelaborados del género flamenco, que había recibido en bruto de la fuente gitana, si no un verdadero y genial arquitecto que integró, mejorándolas, las diferentes expresiones del cante andaluz.

DISCOGRAFIA RECOMENDADA

  • Recordando a Silverio y su tiempo. EMI 1992. CD con catorce temas que comprende cantes de Silverio interpretados por Antonio Mairena, Pepe el de la Matrona, Diamante Negro, Enrique Morente, Pericón de Cádiz, Manolo Caracol y Manuel Avila.

    BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

  • Demófilo. Colección de cantes flamencos. Ediciones Demófilo, 1975
  • José Blas Vega. Silverio Rey de los cantaores. Ayto. de Córdoba 1995
  • Daniel Pineda. Silverio Franconetti. Noticias inéditas. Ed. Giralda, 2000
  • Fernando Quiñones. Silverio Franconetti. 100 años que murió y aún vive (obra colectiva). Ayto. Sevilla 1989.
  • Fernando el de Triana. Arte y Artistas Flamencos. Madrid, 1935.
  • Ángel Alvarez Caballero. Historia del Cante Flamenco. Alianza Ed. 1981
  • Ricardo Molina y Antonio Mairena. Mundo y formas del cante flamenco. Librería Al Andalus 1979.

    03/07/2006
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